Tema del Momento

¡Quiero matar a mi hijo adolescente!

Soportar malos tratos, cambios espontáneos de humor y justificar el comportamiento grosero  ante los demás, es la tarea de todo padre cuando tiene un hijo adolescente en casa. Esta enorme y poco apreciada labor es agotadora porque existe una relación  estrecha con los problemas.

Todo aquel que tenga un hijo comprenderá que es vivir en  una casa bajo tensión, poniendo límites, a veces llorando lágrimas de amargura al recordar todos esos meses de desvelo cambiando pañales y ahora descubriendo como esa criatura que se arrullaba chupándose el dedo se ha convertido en un monstruo que no sólo ofende a todo aquel que le habla, también desafía como si él fuera amo y señor.

Todo padre que se encuentre viviendo está espantosa experiencia, estará de acuerdo en que a veces uno sólo desea “ahorcarlo”, porque siempre son los mismos enfrentamientos: el miedo de que fracase en la escuela, sus frustraciones por pertenecer a un grupo y el trauma de que “me hable de tener relaciones sexuales”.

Ante estas tres situaciones la psicóloga española Patricia Ramírez da las siguientes recomendaciones:

El fracaso escolar: Para evitar que su hijo fracase en el estudio o decida ser parte de la deserción escolar; inculca un hábito de estudio desde la primaria y conviértalo en un hábito innegociable. Prioriza en casa el deber por encima del placer. Además, respeta la intimidad de sus hijos. Si han hecho sus deberes y han cumplido con las tareas domésticas, deja que organicen el resto de su tiempo.

Cruzar los límites: Como padre, tienes pesadillas en las que ves a tu hijo en estado de ebriedad o consumiendo drogas y tienes razón en temer; a nadie le gustaría vivir eso. Pero la realidad es que muchos adolescentes prueban las drogas porque no saben decir no al líder del grupo, porque decir no significaría sentirse excluido del resto. Otros se inclinan por las drogas por curiosidad, les gusta experimentar emociones fuertes o sólo buscan evadir su realidad.

Ante este panorama es mejor enseñarle a stus hijos a decir “no”, a defender sus derechos y a que no tienen la necesidad de identificarse con todo lo que su grupo de amigos hace.

Cuando tu hijo cruce los límites, pon un castigo, No lo hagas justo en el momento en que te encuentres alterado porque puedes exagerar y después, sentirte culpable. Mejor medita y busca un castigo que lo ayude a aprender su lección y sea reparador.

El inicio de las relaciones sexuales: Por mucho que como padres eviten hablar del tema y se pongan a temblar cuando sus hijos hablan sobre sexualidad, no podrán controlar nunca la vida sexual de sus hijos.

Es mejor respirar hondo y hablar de sexo con normalidad. Saca el tema en un momento oportuno, pregunta si ellos o sus amigos ya tienen novio y platica sobre el peligro de las enfermedades de transmisión sexual y la prevención de embarazos e indica que cada conducta sexual tiene su momento.

De esta manera, siguiendo los consejos de la psicóloga, quizá se elimine un poco la tensión y aunque a veces me den ganas de matar a mi hijo, creo que sólo me queda entenderlo y perdonar sus achaques, porque un hombre noble le anida en el pecho y sería injusto que no lleguen a conocerlo. 

Cargando...