Como decía mi abuela

Ser partera, un trabajo aún indispensable

Uno de los trabajos más importantes y que pocas veces es reconocido es el de las “parteras”, pues gracias a ellas ha disminuido la tasa de muerte materna en las zonas más alejadas de México, en donde muchas veces no hay un hospital o un centro de salud. Pero ¿qué hace que estás mujeres opten por ser una pieza decisiva en la asistencia de un parto? Sin duda las causas deben ser diversas pero a Esther Castillo Mejía, la impulsó el hambre y la desesperación de tener que alimentar a sus hijos.

"Yo comencé a ser partera a los 17 años. En mi pueblo, Tehuacán, Puebla, la costumbre era que todas las que se dedicaban al negocio debían de tener un sueño profético. No lo tuve pero como ya tenía tres hijos y mi esposo me había abandonado le inventé a la partera de mi pueblo que había tenido el sueño, no me creyó pero le juré por la Virgen de Guadalupe que no iba a fallar en el trabajo e iba a poner atención en todo lo que me dijera. Finalmente aceptó y ahora tengo más de 40 años de partera y he atendido más de 200 partos.

¿Por qué sigue siendo partera?

"Porque a pasar de que ahora vivo en la Bondojito (DF) hay muchas personas que viven en mucha pobreza, luego me buscan niñas de 13 o 14 años que no tienen mucho dinero para pagar el hospital, pero me gusta mi trabajo porque siento que hago algo bueno por esa mujeres que están desesperadas por su dolor y porque no tienen con qué pagar.

"Yo dejó que me paguen poco a poquito, me ha pasado que después de que las atiendo ya no vuelven nunca a pagarme, pero no importa mucho porque yo sé que las ayudé de buena gana, porque no hay nada que me llene más de satisfacción que tener un bebé recién nacido entre mis brazos.

Aunque muchas veces sí me da miedo atenderlas porque cuando vienen a verme es porque ya se van a aliviar y no han tenido ni una consulta conmigo."

¿Cada cuanto tienen que venir a su consulta?

"Dos veces al mes, en esa consulta les checo latido del corazón del bebé y veo que el niño esté bien acomodado."

¿Cuáles con los riesgos en el parto?

"Lo que es más peligroso es que cuando ya se esté aliviando la mamá el niño esté mal acomodado y en lugar de querer salir primero con la cabeza, tenga los pies por delante. En esos caso lo que yo hago es mantearlo: tomo una sábana por los cuatro lados y con ella mezo el estómago para acomodar al bebé o también meto la mano dentro de la mamá y yo misma volteo al niño."

Después del parto ¿Qué cuidados le proporciona a la puérpera?

"Le doy de comer lentejas, verduras, plátano, le doy de beber tés de manzanilla y la baño para que recupere todas sus fuerzas."

¿Tiene apoyo del centro de salud?

"Sí, de hecho la Secretaría de Salud no nos deja trabajar si no acudimos a sus cursos de capacitación. Entonces voy a mis cursitos para darle mayor calidad de atención a las embarazadas, además nos dan materiales como: ligaduras de cordón, tijeras, 'Merthiolate', camas para atender el parto, lámparas, gas y papelería en donde anoto como nació el bebé y después de hacer ese curso me dan una constancia de que estoy bien preparada."

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