Ciencia neta

Este macaco se ha "quedao" con tu cara

Por Antonio Martínez Ron

Imagen: Surajram Kumaravel (Flickr, CC)Imagen: Surajram Kumaravel (Flickr, CC)

Cuando usted mire la cara del mono de la foto sentirá una especie de superioridad frente a él. Ese mono, pensará si ha leído un poco de neurociencia, podría ver mi mi cara, pero no me verá como yo le veo a él, porque los seres humanos tenemos circuitos cerebrales especializados en reconocer caras y movimientos faciales. No es que usted sea un poco soberbio, que quizá sí, simplemente está reflejando la opinión de una parte de la comunidad científica que lleva algunos años debatiendo sobre si los monos tienen estas capacidades o no.

En el caso concreto de los macacos, que es uno de los modelos animales mejor estudiados, el debate estaba en si tenían una región del cerebro especializada en detectar las expresiones faciales y otros movimientos de la cara o no. El asunto era un poco complicado por un pequeño detalle: las neuronas que se activan en el surco temporal superior (el área del cerebro que podría estar especializada según otros trabajos anteriores) se activan también con el movimiento general, lo que hace difícil cualquier interpretación.

Para abordar este problema, el equipo de Clark Fisher, de la Universidad Rockefeller, ha realizado una serie de escáneres de resonancia magnética funcional a macacos para registrar con precisión la actividad en esta región del cerebro y resolver las dudas. Durante las pruebas, los investigadores mostraron a los primates una serie de grabaciones en las que veían a otros macacos haciendo diferentes gestos, desde enseñar los dientes en señal de placer a gestos más agresivos. Para comparar, los científicos también exhibieron imágenes de objetos estáticos y registraron la diferencia en la actividad cerebral en ambos supuestos.

Los resultados, publicados hace unos días en la revista Current Biology, muestran que las cinco áreas relacionadas con el reconocimiento facial respondían preferentemente a las caras y no a los objetos, lo que sugiere que estos animales también tienen circuitos neuronales especializados en estas tareas. Pero aquí no acaban las sorpresas: durante la investigación apareció una sexta área, desconocida hasta ahora, que se activa en ambos hemisferios de manera inconfundible cada vez que los macacos distinguen una cara en movimiento, algo que también se ha registrado en los humanos en una zona equivalente.

Imagen: Universidad de RockefellerImagen: Universidad de Rockefeller

Los científicos también comprobaron si las áreas neuronales se activaban de igual manera ante movimientos naturales o ante movimientos de la cara reproducidos de manera aleatoria y han descubierto que hay indicios de especialización en estos circuitos que les permiten discernir mejor lo que están haciendo los otros monos. En definitiva, que la capacidad de reconocer a alguien, saber en qué estado de ánimo se encuentra y responder a estos estímulos no es una capacidad exclusivamente humana y ojo al macaco de la foto porque se ha quedado con tu cara e igual intuye lo que estás pensando ;)

[En Neurolab: Super-reconocedores: ellos nunca olvidan una cara]

Referencia Contrasting Specializations for Facial Motion within the Macaque Face-Processing System (Current Biology) | Imagen: Surajram Kumaravel (Flickr, CC)

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