Muchos pacientes abandonan fármacos que les salvan la vida después de sufrir un infarto

(Reuters Health) - Una de cada cinco personas había

suspendido el uso de los fármacos para reducir el colesterol

denominados estatinas, que les salvan la vida, dos años después

de sufrir un infarto, de acuerdo con un estudio efectuado en

Estados Unidos.

Y casi dos de cada cinco tomaba dosis más bajas o con menos

frecuencia que lo indicado, según publican los autores en JAMA

Cardiology.

"Desde la perspectiva social, tenemos que asegurarnos de que

la población de más alto riesgo recibe el tratamiento de acuerdo

con las guías clínicas", dijo el autor principal, doctor Robert

Rosenson, profesor de cardiología de la Escuela Icahn de

Medicina de Mount Sinai, en Nueva York.

Su equipo publica que las guías del 2013 del Colegio

Estadounidense de Cardiología y la Asociación Estadounidense del

Corazón (ACC/AHA, por sus nombres en inglés) recomiendan las

estatinas para los menores de 75 años con enfermedad coronaria.

Las píldoras previenen las complicaciones cardiovasculares.

Las estatinas incluyen fármacos como Lipitor (atorvastina) y

Crestor (rosuvastina), que inhiben la formación del colesterol

en el hígado.

Los autores ya habían hallado un bajo uso de las estatinas

potentes en pacientes con infarto. El nuevo estudio se concentró

en identificar los problemas asociados con esa suspensión o

reducción del uso.

Para eso, el equipo analizó información de 57.898 mayores de

66 años que eran beneficiarios de la cobertura federal

estadounidense Medicare. Todos habían estado internados por un

infarto entre el 2007 y el 2012. Además, compraron estatinas

potentes recetadas dentro de los 30 días del alta del hospital.

A los seis meses, el 59 por ciento de los pacientes de entre

66 y 75 años seguía utilizando la terapia. El 9 por ciento

redujo la dosis. Otro 17 por ciento tomaba las estatinas de

manera intermitente y el 12 por ciento suspendió el tratamiento.

A los dos años, las cifras eran, respectivamente, del 42,

13, 19 y 19 por ciento.

El equipo obtuvo los mismos resultados en los mayores de 75

años, para los que las guías de la ACC/AHA recomiendan dosis de

estatinas levemente más bajas.

Los afroamericanos, los hispanos y los usuarios de las

terapias por primera vez eran menos propensos a usar los

medicamentos de manera regular.

Para los autores, reducir los costos, aumentar las consultas

cardiológicas y reforzar la rehabilitación cardíaca elevaría el

número de pacientes que sostienen el tratamiento indicado, lo

que reduce el riesgo de sufrir otro infarto.

FUENTE: JAMA Cardiology, online 19 de abril del 2017

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