Programa identifica a conductores diabéticos de alto riesgo y los ayuda a mejorar

(Reuters Health) - Un cuestionario breve puede identificar a

los conductores con diabetes tipo 1 y con alto riesgo de cometer

errores al volante y una intervención los ayuda a evitarlos,

según afirma un equipo de Estados Unidos.

“Como los pilotos que tienen que repasar una lista de tareas

previas al vuelo, los conductores con diabetes también deberían

hacerlo: preguntarse si hacen más actividad física, usan más

insulina, comen menos carbohidratos que antes, tienen síntomas

inusuales y se sienten mal mientras conducen”, dijo el autor

principal, doctor Daniel Cox, del Sistema de Salud de University

of Virginia y el Laboratorio de Seguridad Vial de Virginia,

Charlottesville.

“Si la respuesta es sí, entonces deberían actuar para evitar

la hipoglucemia cuando conducen”, dijo Cox en un correo

electrónico.

Los conductores con diabetes tipo 1 corren un mayor riesgo

de chocar que sus parejas sin diabetes y los problemas tienen

que ver con el uso de las bombas de insulina, incidentes

anteriores, hipoglucemia grave y otros errores asociados con el

descenso de glucosa en sangre previos, según publican los

autores en Diabetes Care.

El equipo elaboró un cuestionario de 11 preguntas para

detectar a los conductores con diabetes tipo 1 con alto riesgo

de tener problemas al volante y desarrolló una intervención

online para que esos conductores pudieran evitar futuras

complicaciones.

El cuestionario se conoce como Evaluación del Riesgo en

Conductores Diabéticos (RADD, por su nombre en inglés).

Un 35 por ciento de las personas con diabetes tipo 1 eran

conductores de alto riesgo con una tasa de complicaciones casi

tres veces más alta que en los diabéticos de bajo riesgo.

Los conductores de alto riesgo que participaron de la

intervención online en el sitio DiabetesDriving.com tenían 2,5

complicaciones por año en los siguientes 12 meses, comparado con

4,25 complicaciones por año entre los conductores de alto riesgo

que no participaron de la intervención.

Igualmente, la cifra se mantuvo más alta en los conductores

de alto riesgo que en los de bajo riesgo.

“Conducir es un privilegio, no un derecho”, dijo Cox. “Si

tenemos diabetes tipo 1, apnea del sueño, narcolepsia,

disminución del tiempo de reacción por el envejecimiento u otra

enfermedad crónica o aguda (somnolencia diurna o intoxicación,

por ejemplo), tenemos la responsabilidad con nosotros mismos,

nuestra familia y el resto de la sociedad de garantizar que

somos conductores seguros”, agregó.

FUENTE: Diabetes Care, online 12 de abril del 2017

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